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Le miroir aux fourmis
...Al día siguiente por la mañana y en la Salle de Fêtes, pudimos ver “Le miroir aux fourmis”, obra del grupo francés de Toulouse Pupella-Noguès. Se trata de una veterana compañía compuesta por Joël Noguès y el italiano Giorgio Pupella, viejos amigos míos y muy conocidos en Cataluña (actuaron varias veces en festivales así como en el Teatre Malic, y Joël fue una de las coautoras del famoso Apocalipsis Según San Juan del Grupo-Taller de Marionetas, capitaneado por Pepe Otal). Hacía años que no veía ninguno de sus espectáculos y ansiaba hacerlo. El resultado fue deslumbrante.
Con interpretación del mismo Giorgio Pupella, respaldado por Victor Betti y Cyril Deguilhem, y con dirección escénica de Joël Noguès, “Le miroir aux fourmis” es, como dice la misma directora, un “poema escénico”. Con el apoyo de unos pocos “haikus” procedentes de varios autores, algunos escritos por niños en trabajos previos de la compañía, la obra tiene como argumento el no argumento del simple paso del tiempo. El hilo narrativo, si es que así puede llamarse, está constituído por las cuatro estaciones del año, que dan pie a los distintos momentos de la obra y a los personajes que surgen de ellos. Es la naturaleza y el ritmo de las estaciones lo que nutre de formas, dibujos, palabras y seres animados la escena. Ritmo y tiempo marcados por las bellas imágenes que van desfilando sobre la pantalla, y por los sonidos la mayoría de ellos emitidos en directo por el manipulador músico, mientras el otro ayudante, en función de técnico tramoyista, maneja los hilos del barco que también es el telar de un teatro mundo que es la naturaleza en su conjunto. Es un barco mundo que navega a merced de las estaciones y del tiempo que marca sus ritmos con una apariencia de enorme sencillez y mediante un lenguaje limpio y sintético.
La obra encandiló a los niños y a los mayores que asistimos al rito teatral de ver al Tiempo pasar en escena. Un espectáculo que funciona como el mecanismo de un reloj de pulsiones manuales pero con una precisión de orfebre. Como dije al principio, impecable y deslumbrante. Pensé que una obra así es fruto de la madurez de años de trabajo y de investigación, que los de Pupella-Noguès llevan haciendo sin concesiones a la galería y con un serio compromiso con la creación. Esfuerzos que pueden dar perlas como es ese “Miroir aux forumis”.
article paru le 23 novembre 2009 sur le site titeresnet.com